Con el objetivo de derribar uno de los principales obstáculos para el desarrollo habitacional, la Municipalidad de San Nicolás realizó una inversión estratégica de $130 millones de pesos. Estos recursos están destinados íntegramente a realizar diseños de ingeniería para la ampliación y mejoramiento de seis sistemas sanitarios rurales (SSR) y el sistema urbano de agua potable. Esta es una medida clave para otorgar la factibilidad hídrica que exigen los proyectos de vivienda actuales y futuros.
El municipio ha identificado que el crecimiento comunal requiere una infraestructura robusta que soporte la demanda proyectada a 20 años. Por ello, se han destinado fondos específicos para los diseños en los sectores de Bajo El Ala por $19,1 millones, El Manzano por $21 millones, Lajuelas por $25,2 millones, Los Aromos por $22,9 millones, Peña Santa Rosa por $20,3 millones y Los Sauces por $22 millones de pesos.
A esta inversión directa se suma la gestión ante el Gobierno Regional de Ñuble para que este organismo financiara el diseño del mejoramiento y ampliación del sistema de agua potable de San Nicolás urbano. Esta medida prioritaria ya se encuentra aprobada por un valor aproximado de $385 millones en su etapa de diseño, mientras que su ejecución final rondaría los $4.000 millones. Con esto, se busca resolver de manera definitiva el problema de estrés por infraestructura hídrica que presenta actualmente la cabecera comunal.
Un avance estratégico para el sueño de la casa propia
Para muchas familias de la comuna, el sueño del hogar propio se ha visto frenado por la falta de factibilidad de agua. Hoy, importantes comités habitacionales dependen de estos avances técnicos para concretar sus proyectos. En la zona urbana, el Campamento Esmeralda Sur y el proyecto Villa Futuro aguardan por estas mejoras, mientras que en sectores rurales comités como Esperanza Bajo el Ala, 12 de Julio y Los Laureles ven en este tipo de proyectos la llave para su futura construcción.
Las cifras respaldan la urgencia de esta planificación, ya que al cierre de 2025 el radio urbano contaba con una base de 1.721 viviendas conectadas al sistema de agua potable, pero la demanda sumaba 83 viviendas individuales a la espera de factibilidad, los que se suman a los más de 200 arranques que significaría la construcción de los comité habitacionales Esmeralda Sur y Villa Futuro. Esta estrategia no solo resuelve la brecha presente, sino que proyecta un horizonte sólido donde, para el año 2048, se estima que más de 3.000 nuevas viviendas del radio urbano se verán directamente beneficiadas por la ampliación de la red.
El alcalde Víctor Toro Leiva destacó la relevancia de este paso, señalando que “el acceso al agua potable es un derecho, y como municipio tenemos la responsabilidad de generar soluciones para nuestros vecinos. Estamos invirtiendo hoy para que el sueño de la casa propia sea una realidad”.
Con esta estrategia, San Nicolás no solo enfrenta el estrés hídrico actual, sino que pavimenta el camino para un desarrollo urbano ordenado, garantizando que el crecimiento poblacional vaya de la mano con la dignidad de contar con suministros básicos garantizados.